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High School en Canadá

High School en Canadá: Lo que nadie te dice para encontrar la mejor opción

Estudiar High School en Canadá pareciera algo inalcanzable para todas y todos, pero no lo es del todo. ¿Cómo empieza generalmente todo? Te cuento mi propio proceso para que te veas reflejado en él.

Todo empezó con una inquietud muy sencilla: quería que mi hijo viviera algo que lo hiciera crecer, más allá del salón de clases. Lo veía curioso, con ganas de explorar el mundo, de perfeccionar su inglés, de conocer otras formas de pensar. Y como madre, sentía una mezcla de emoción y miedo. ¿Estaba lista para verlo volar tan joven?

Canadá siempre estuvo en mi mente. Es un país seguro, con educación de calidad, y una calidez humana que no imaginé hasta que la viví. Pero más allá del país, lo que más me importaba era encontrar la escuela correcta… y una familia anfitriona que realmente lo hiciera sentir en casa.

Sí, las mismas dudas que a ti te han asaltado desde el primer momento que te lo propusieron, estuvieron en mi mente.  Por eso, quizá mi experiencia de cómo estudiar High School en Canadá no te sea tan ajena.

No es solo una escuela: es una etapa de vida

Partamos de un hecho innegable. Estudiar High School en Canadá es meterse de lleno en una búsqueda exhaustiva de todo lo que rodea la experiencia.

Recuerdo las primeras búsquedas en internet: todas las escuelas parecían espectaculares. Instalaciones impresionantes, programas académicos completos, actividades extracurriculares de todo tipo. Pero algo me decía que había que mirar más allá de los folletos y las fotos.

Así que comencé con algo más básico: entender a mi hijo. Qué le gusta, cómo aprende, qué tipo de ambientes lo hacen sentirse cómodo. Descubrí que lo suyo eran los espacios tranquilos, las clases con atención más personalizada, y los deportes al aire libre. Así descartamos grandes ciudades con cientos de estudiantes por salón, y fuimos afinando hacia escuelas más pequeñas, en comunidades acogedoras.

Estudiar High School en Canadá: Hospedaje

Creo que a todas y todos nos pasa por la cabeza cómo serán las familias anfitrionas que reciban a nuestros hijos. ¿Serán amables? ¿Serán cálidos? ¿Tendrán ese toque familiar que tanto tenemos en casa? ¿Qué tan seguro es que estén en una misma casa con una familia anfitriona, donde no está su núcleo más cercano?

Si no has visto mis videos al respecto, te los recomiendo mucho; sin embargo, lo que sí te puedo decir es que cada familia está perfectamente escogida por las autoridades canadienses. No son personas elegidas al azar y sin una investigación de por medio. Generalmente, son muy amables y tratan de hacer sentir bien al estudiante.

Sin embargo, también es importante que sepas que muchos no serán como tú eres en casa. Eso no significa que lo traten mal, sino que le brindarán las herramientas para sentirse cómodo, seguro y tranquilo, pero sin ese toque hogareño que tú tienes (por obvias razones) con tus hijos.

En mi caso, cuando conocí a la familia que lo recibiría, supe que estaba completamente equivocada.

Eran una pareja canadiense con dos hijos adolescentes y una perrita labrador llamada Molly. Desde el primer Zoom, sentí una vibra cálida. Se interesaban por todo: qué comida le gustaba a mi hijo, si tenía alergias, si practicaba algún deporte, si solía ayudar en casa. Lo trataron como si ya fuera parte de su vida.

Durante su estancia, le prepararon pancakes los fines de semana, lo llevaron a muchas actividades dentro y fuera de Toronto, le mostraron su forma de vivir y cómo su propio núcleo se comportaba en el día a día. Vaya, lo hicieron parte de su historia.

La importancia de sentir que alguien lo acompaña

Aunque en mi caso mi hijo se adaptó perfecto al entorno, sí tuvo un conocido al que no le fue nada fácil al principio. Obviamente, por lo que hacemos en EH Global, yo estaba plenamente consciente de la preparación previa que mi hijo debía tener antes de irse a Canadá a estudiar un semestre de preparatoria; sin embargo, no siempre es así.

Aun cuando los colegios tienen una persona local de apoyo que les da esa contención necesaria, también será importante que las y los jóvenes que viajen a estudiar tengan la preparación necesaria antes de irse. Si tú lo harás con EH Global, no te preocupes, la experiencia de estudiar High School en Canadá será mucho más fácil.

No fue perfecto. Fue mejor.

¿Tuvo días difíciles? Claro. ¿Extrañó México? Muchísimo. Pero creció. Aprendió a resolver problemas, a pedir ayuda, a tener iniciativa. Volvió más independiente, más empático, con una visión del mundo más amplia y con un inglés fluido que nunca imaginé escuchar con tanta naturalidad.

No solo es viajar a otro país, sino vivir una experiencia que enriquecerá sus vidas para siempre, dándoles herramientas que ninguna institución en México les podrá otorgar. En pocas palabras, su mundo ya no estará restringido, sino abierto a un mundo cambiante, lleno de retos y también de oportunidades.

Si estás considerando esta experiencia para tu hijo o hija, mi único consejo es este: no busques la escuela “más bonita” o la que aparece primero en Google. Busca la que más se parezca a su esencia. Escríbeme y en EH Global te ayudaremos a encontrar las mejores opciones para vivir la mejor experiencia de sus vidas.

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